En el año 2020, el gasto en construcción representó el 13% del PBI mundial y se espera que alcance más del 13.5% en el 2030.

Por Víctor Lozano

El mundo se levanta gradualmente. La pandemia ocasionó estragos, muchos sectores quedaron en escombros; pero la reactivación es un hecho y uno de los actores preponderantes en esta recuperación será la construcción.

De acuerdo con un estudio hecho por la transnacional Marsh, la construcción se convertirá en un motor global para el crecimiento económico en la etapa de pospandemia. El año pasado, este sector generó 10.7 billones de dólares y se espera que crezca alrededor de 42% o 4.5 billones de dólares entre el 2020 y el 2030.  

A corto plazo, el informe proyecta que el sector alcance los 13.3 billones de dólares en el 2025, lo que añadirá 2.6 billones de dólares a la producción en cinco años a partir del 2020, señala informe publicado hoy en el Diario El Peruano. 

De este total, Asia-Pacífico representará un crecimiento de 2.5 billones de dólares entre el 2020 y el 2030, un aumento superior al 50% para convertirse en un mercado de 7.4 billones de dólares para el 2030. 

En América del Norte, la construcción registrará un crecimiento proyectado de 32%, o sea 580,000 millones de dólares en el período 2020-2030, pasando a 2.4 billones de dólares en el 2030; mientras que Europa occidental lo hará en 23% en el mismo período. 

Para este año, el informe de Marsh proyecta una fuerte recuperación tras la pandemia, con un crecimiento del producto bruto interno (PBI) mundial de la construcción del 6.6%. 

  Mercados emergentes 

En este panorama alentador, el mayor crecimiento en los mercados emergentes será el que marque el camino de la recuperación de la construcción. Marsh afirma que el mercado latinoamericano registrará una expansión de casi dos dígitos (9.6%, específicamente); superior inclusive a lo proyectado para las regiones emergentes en general (7.2% en el 2021). 

De acuerdo con la firma transnacional, el crecimiento de este sector en la década del 2030 será de 35% más en comparación con lo que se registre en la década del 2020.  

Las proyecciones apuntan a que la expansión del PBI global de la construcción promediará el 4.5% del 2020 al 2025, tasa más alta que la que registrarán los sectores manufacturero y de servicios. Estos resultados estarán impulsados por una fuerte recuperación ante el covid-19 y un enorme estímulo de los gobiernos. 

Concentración 

Según Marsh, el crecimiento del sector construcción se concentrará en un pequeño grupo de países. Solo cuatro (China, India, Estados Unidos e Indonesia) representarán el 58.3% de esta expansión entre el 2020 y el 2030. 

China por sí sola representará el 26.1% de este crecimiento global. Según la empresa, se prevé que India representará el 14.1% y Estados Unidos, el 11.1%, mientras que se espera que Indonesia represente el 7%, casi lo mismo que el crecimiento combinado de Australia, Reino Unido, Francia y Canadá, que son los siguientes cuatro mayores contribuyentes.  

En el año 2020, el gasto en construcción representó el 13% del PBI mundial y se espera que alcance más del 13.5% en el 2030. 

Construcción residencial 

El informe revela que la construcción residencial impulsará el crecimiento a corto plazo, debido al desencadenamiento del exceso de ahorro de los hogares y la demanda de espacio residencial. Así, se prevé que este rubro crecerá 7.1% este año. 

Marsh precisa que se han acumulado enormes niveles de exceso de ahorro familiar en las economías avanzadas, alcanzando más del 10% del PBI en América del Norte.  

Se pronostica que la infraestructura será el sector de más rápido crecimiento impulsado por niveles sin precedentes de estímulo gubernamental. 

En la región 

Al analizar el desempeño del sector en algunos países de América Latina, Marsh precisa que el mercado brasileño acababa de salir de una depresión de cinco años cuando la pandemia del covid-19 lo golpeó el año pasado. Aunque se espera un repunte de crecimiento en el 2021 y en el 2022, las perspectivas para la próxima década están muy por debajo del crecimiento de la década de 2000 y principios de la del 2010.  Marsh pronostica un crecimiento de la construcción más cercano al rango del 3% en el transcurso de la década del 2020.  

En el caso de México, gran parte de las perspectivas de la economía se basan en vínculos con Estados Unidos y Canadá. En ese respecto, la integración continua de la cadena de suministro con la manufactura estadounidense, particularmente con el sector automotor, sigue siendo el soporte clave para la construcción no residencial en México. 

La construcción residencial también es importante en el país del norte, ya que el fuerte crecimiento de la población, el aumento de los flujos migratorios y las tendencias de ingresos más altos probablemente requerirán un creciente stock de viviendas.  

La construcción de ingeniería civil será menos pronunciada, en parte reflejando la falta de participación del gobierno en vehículos de inversión público-privados que apoyarían nuevos proyectos de infraestructura. 

El sector construcción en Chile está dominado en gran medida por la ingeniería civil en su enorme sector minero y, lo más importante, la minería del cobre. En la actualidad se realizan inversiones para expandir la capacidad minera cuprífera a medida que la importancia de ese metal para apoyar la nueva revolución eléctrica se vuelve más pronunciada.  

Ya que los precios del cobre han subido alrededor de 50% en los últimos 12 meses, la señal del mercado para una nueva capacidad de cobre se ha escuchado con fuerza en Chile. En los sectores no residencial y residencial, también hay mucho margen para un repunte del crecimiento, luego de caídas muy pronunciadas en la construcción durante la pandemia 

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